(Panamá, 30 de mayo de 2017). “Estudiar Licenciatura en Ingeniería Marítima y Portuaria fue muy duro. Es una carrera a la que hay de dedicarle tiempo y mucho esfuerzo no sólo para pasar las materias, sino para realmente aprender. No tenía tiempo para trabajar, así que la ayuda de la Fundación Deveaux fue una bendición, porque de otra manera, no hubiese tenido el recurso económico para conseguir mi licenciatura”, dijo la ex becada de la Fundación Benéfica Deveaux, Martha Saraí Cuellar.

La oportunidad de obtener una ayuda, llegó gracias a las buenas calificaciones obtenidas mientras estudió secundaria. Por referencia de su padre, quien sabía de la existencia de la Fundación, reunió todos los requisitos y fue calificada para una beca Deveaux.

Durante el transcurso de los cinco años de estudio en la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), contó con el apoyo económico que le brindaba la Fundación Deveaux, el cual utilizó para la cancelación de matrícula, adquisición de libros e implementos, pago de transporte, entre otros.

“Esta carrera es fundamental, útil y versátil para nuestra nación. Por los puertos pasan recursos, medicinas, alimentos, petróleo, gas y artículos de primera necesidad que llegan a todas partes del mundo. Para lograrlo, es necesario una gran logística y personas capacitadas como profesionales de mi carrera”, dice la ex becada de la Fundación Deveaux.

Cuellar recordó que sus pasantías las realizó en el proyecto del Canal Ampliado de Panamá, donde puso en práctica lo que había aprendido en clases. “Fue gran oportunidad estar allí. Los panameños tenemos un profundo amor y arraigo por el Canal de Panamá. Espero algún día volver a trabajar allí”.

De aquellos años, recuerda con especial cariño y admiración a la ingeniera Ilya Espino de Marotta, mujer con el cargo más alto dentro de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

“A pesar de que en Panamá se habla de la igualdad de género, en la práctica no siempre ocurre. Ella es una mujer que ha logrado derribar muros, porque es inteligente, preparada, humilde y lo más importante, no es egoísta con su conocimiento, siempre quiere estar enseñando a los demás. Para mí, ella es un gran ejemplo a seguir y laboralmente me encantaría ser como ella”, sentencio Cuellar.

En la actualidad, Cuellar trabaja en una empresa de instalación de fibra óptica, donde ejecuta funciones en planificación de proyectos, elaboración de planos análisis de obras civiles, de diseño e ingeniería.

“A pesar de que, a simple vista, donde laboro no tiene nada que ver con mi carrera marítima portuaria, sí me permite desarrollar otras áreas y aspecto de la ingeniería y profundizar esos conocimientos. Me gusta mucho trabajar en el área de proyectos y el diseño de procesos para llevar a cabo un objetivo”, dijo Cuellar.

En ese sentido y gracias a su alto índice académico, este año aplicó para una beca con Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu) para realizar la maestría “Evaluación en Proyectos” en la UTP, para ampliar su aprendizaje en materia de proyectos.

“Las clases iniciarán el próximo mes de julio. Estoy muy emocionada, me encanta estudiar, aprender, retarme intelectualmente y superarme. Creo que nunca nadie debe dejar de aprender. No existe un país que pueda salir adelante sin el estudio”. Sentenció Cuellar.

Agrega que el obtener nuevamente una beca, la convierte en una persona afortunada y agradecida. De la misma forma, le imparte una lección de vida. “Uno siempre tiene que ayudar a los demás. En la medida en que uno recibe, así mismo tiene que dar a las personas más necesitadas”.

Al ser consultada acerca de su futuro laboral, la joven panameña aseguró que se ve trabajando en el Canal de Panamá, sin descartar el ejercer fuera del país en los puertos de Shanghái o de Taiwán. “Los asiáticos son personas muy disciplinadas y en materia ingeniería Marítima y Portuaria son excelentes. Me encantaría vivir esa experiencia de trabajar en tan grandes y sofisticados puertos”, sostuvo.